La historia de Hubert Hurkacz, el campeón inesperado de Miami que devuelve a Polonia al mapa del tenis

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El nacido en Wroclaw hace 24 años derrotó por 7-6 (7-4) y 6-4 al italiano Jannik Sinner y se adueñó del título de Miami. Desde este lunes, ocupará el 16° escalón del ranking.

El tenis polaco disfruta por estos días un nuevo renacimiento de la mano de dos jóvenes referentes. En el circuito femenino, Iga Swiatek, ganadora el año pasado de Roland Garros y 16ª del ranking de la WTA, y en el masculino, Hubert Hurkacz, quien este domingo hizo historia al transformarse en el primer jugador de su país en gritar campeón en un Masters 1000. El nacido en Wroclaw hace 24 años derrotó por 7-6 (7-4) y 6-4 al italiano Jannik Sinner y se adueñó del título de Miami, el primer certamen de esta categoría de este 2021.


Hurkacz se convirtió además en el primer jugador ubicado afuera del top 30 en ganar un Masters 1000 desde París 2005, cuando el checo Thomas Berdych, ubicado por entonces en el 50° escalón, venció en la final al croata Ivan Ljubicic.

Su triunfo en la inédita final de Miami -la quinta más joven en la historia del certamen- le permitirá escalar varios lugares en el ranking y llegar este lunes al 16° lugar, la mejor ubicación de su carrera.


Cuando hace unas tres temporadas se comenzó a hablar de la NextGen que empezaba a asomar en el tour para desafiar el reinado del Big 3, el nombre de Hurkacz no sonaba entre las mayores amenazas para Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. Sin embargo, en silencio y a fuerza de trabajo, el polaco fue mejorando su tenis, puliendo sus golpes y se fue haciendo un lugar en la elite.

Heredero de una familia que respira deporte -su mamá Zofia fue campeona junior de tenis en su país, sus dos tíos también se dedicaron al deporte "blanco" y su abuelo fue jugador de vóleibol a nivel internacional-, Hurkacz dio sus primeros pasos con una raqueta a los cinco años, imitando a su mamá. Aunque también probó con otras disciplinas, como la gimnasia, el básquetbol y el fútbol.

"Los genes, la motivación de mi familia y el amor que tienen ellos por todos los deportes me empujaron y me ayudaron mucho", comentó hace unos años. Aunque también reconoció que su admiración por Federer fue una inspiración a la hora de elegir qué camino seguir.


Más allá de su talento natural, al polaco le costó encontrar la regularidad para afianzarse en el circuito. Dio el salto al profesionalismo en 2015, pero recién en 2018 comenzó a conseguir resultados en el más alto nivel. En mayo de ese año tuvo su debut absoluto en un Grand Slam, al superar la qualy de Roland Garros y llegar luego a la segunda ronda de ese torneo.

En octubre ganó su segundo partido en un "grande" en Flushing Meadows y una semana más tarde se metió por primera vez en el top 100. Y llegó a clasificarse para el Masters de la nueva generación de Milán.

En 2019, la primera temporada que dedicó en forma completa al ATP tour, hizo historia en Winston-Salem. Allí, conquistó su primer título al derrotar en la final al francés Benoit Paire y cortó una sequía de 36 años sin trofeos para su país. Wojtek Fibak, ex top 10 y considerado el mejor jugador polaco de todos los tiempos, había sido el último en ganar un torneo en Chicago en 1982.

Fibak, justamente, se refirió hace unos días al gran presente de su compatriota. "Hurkacz es de los tenistas con más talento del circuito y que podría estar en el top 10, o incluso top 5, y ahora lo está demostrando. Es un jugador completo, no tiene ningún punto débil. Muchos jugadores hoy en día no saben reaccionar en la red y él se maneja muy bien ahí. Mi sueño es que pueda alcanzar el top 5 o, a ser posible, un ranking todavía mejor", comentó el ex jugador en charla con la ATP.

Hurkacz no tuvo resultados resonantes en un 2020 marcado por la pandemia, aunque sí llegó a ocupar el 28° escalón del ranking -su mejor ubicación, hasta este lunes- en febrero, tras jugar las semis en Auckland y caer en la segunda ronda del Abierto de Australia. Pero arrancó con todo el 2021 al coronarse campéon en Delray Beach, en su primer certamen de la temporada, con un triunfo frente al estadounidense Sebastian Korda, una de las grandes promesas del tenis de su país.

"Este es un paso adelante. Es el comienzo de la temporada y aún hay cosas que mejorar. Quiero seguir trabajando y jugar cada vez mejor", comentó en ese momento.

Tras su paso por la gira oceánica y la europea de canchas duras indoor sin actuaciones destacadas, el polaco volvió a Florida y otra vez logró desplegar su mejor tenis.

Aguerrido, luchador, inteligente y calculador a la hora de salir a la cancha, mostró su juego agresivo para ir superando rivales y dejar en el camino a dos top 10 -Stefanos Tsitsipas (5°) en cuartos y Andrey Rublev (8°) en semis- para llegar a la final. Y en el duelo decisivo, superó claramente a Sinner, de 19 años, uno de los jovenes con más proyección del circuito y, para muchos, un futuro número uno.

"El año pasado, pasé casi seis meses en Florida. Estuve practicando mucho en este clima caluroso y húmedo en el verano y la primavera, así que creo que por eso me siento tan cómodo jugando acá", contó el flamante campeón, quien sumó su tercer trofeo y es el único tenista con dos títulos en este año.

Diestro y con revés a dos manos, Hurkacz sabe aprovechar en cancha las ventajas que le da su 1,96 metro de altura y su habilidad natural para moverse por la línea de fondo. Sabe leer el partido para entender cuándo arriesgar y atacar y cuándo defender. Y aunque su tenis no es de los más vistosos de su generación, el polaco ya demostró más de una vez que tiene armas suficientes para pelear por los títulos más importantes del circuito. Lo hizo en Miami, donde dejó su nombre escrito en la historia grande del torneo.

Fuente: Clarin.com

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