Algunas sorprenden por su carácter premonitorio. Otras están hechas después del coronavirus. Todas valen la pena.

“No estamos ‘destruyendo la naturaleza’. Sólo estamos cocreando una nueva en la que no habrá sitio para nosotros. ¿No es esta pandemia un ejemplo de nueva y siniestra naturaleza? No nos deberíamos preocupar mucho por la supervivencia de la naturaleza. Sobrevivirá. Sólo que cambiada más allá de nuestro reconocimiento. Una nueva ética global es necesaria”. Las palabras son de Slavoj Žižek, autor del libro Pandemia. La covid-19 estremece al mundo. El filósofo esloveno es un referente para entender cómo serán las sociedades que vienen después de la pandemia.


Pero no sólo la literatura y la filosofía se encargaron de reflexionar sobre el tema en los últimos meses. La producción de series y documentales también hizo su aporte, con distintos registros y resultados; algunos, incluso, fueron filmados un par de años antes y sorprenden por su carácter premonitorio. Ésta es una lista de cinco realizaciones, que merecen ser vistas para seguir reflexionando sobre este Siglo XXI aún más problemático y febril que el que imaginó Enrique Santos Discépolo en su tango de la década del '30.

El colapso


(AXN). Disponible en Flow y DirecTV.

Les Parasites es un colectivo de cineastas franceses, con una presencia fuerte en YouTube (más de medio millón de seguidores) y cortos premiados en festivales de cine. Con la miniserie El colapso -el título en francés es L'Effondrement-, dieron un paso más.

La miniserie, que originalmente emitió el Canal+ en 2019, tiene ocho episodios independientes de 20 minutos de duración. Para algunos, su visión del mundo puede ser pesimista. Para otros, sencillamente tiene la crudeza que la situación merece, sin miradas condescendientes.

Todas las historias de ficción están contadas en un gran plano secuencia; la cámara en mano le da a las escenas una sensación de urgencia, de mundo en constante cambio. Y la sociedad retratada es siempre una bomba, algo que está a punto de desintegrarse o explotar. Un millonario desalmado que quiere huir a una isla autosustentable, el único empleado de un asilo de ancianos que se quedó sin alimentos y la barbarie instalada en una estación de servicio que se quedó sin nafta son algunas de las historias. ¿Qué originó el colapso que da nombre a la serie? En ningún momento lo menciona, pero no es necesario. Aunque la serie se realizó antes de la pandemia, la temática dialoga con lo que nos pasa. Y nos llena de preguntas incómodas.

Tellus
(Film&Arts). Disponible en Flow y DirecTV.


“La creciente polución del aire traerá más alergias, de mayor intensidad y más peligrosas para la salud humana. ¿Crees que a ti no te afectará?”, dice la promoción de la serie finlandesa Tellus, que ya tiene unos años -se estrenó en 2014- pero ahora regresó de la mano del ciclo de producciones nórdicas de Film&Arts.

¿Acaso un thriller no es un poco más thriller si le agregamos algunas escenas de paisaje nórdico? ¿Acaso no todo se subraya más con pisadas sordas en la nieve en lugares donde, en apariencia, nunca pasa nada? La producción tiene esos ingredientes, con el agregado de un grupo clandestino de cinco activistas ecológicos de Helsinki, que quiere salvar a la Tierra de desastres realizando sabotajes a empresas.

La primera temporada tiene seis capítulos y se destaca por paisajes increíbles, historias de amor y, claro, un discurso sobre los desafíos que enfrenta el planeta y la militancia verde. El episodio inicial empieza con una frase contundente: “La humanidad recibe lo que merece: una catástrofe. Está sucediendo o está a la vuelta de la esquina. Es el resultado lógico de la superioridad del hombre. El éxito de la humanidad se debe al intelecto y que es insaciable. Nada es lo bastante bueno. Siempre se necesita más”.

Covid Diaries NYC


A partir del 17 de marzo en HBO.

Primero fueron los millennials. Luego, los centennials. Ahora, todos hablan de los pandemials, la generación de niños nacida durante el Covid-19. Justamente, la generación de centennials -nacidos del 95 en adelante- es protagonista de la serie Covid Diaries NYC, realizada por jóvenes realizadores de entre 17 y 21 años y que se puede ver en la pantalla de HBO.

Con sus propias cámaras, los jóvenes cuentan sus vidas -y padecimientos- en los primeros tiempos del Covid en la ciudad de Nueva York. Las imágenes no sólo transitan la intimidad de entrecasa y el registro de la primera persona; también hace foco en el pulso y los conflictos sociales de una de las ciudades más pobladas del país con más muertos por el coronavirus. Una chica que debe enfrentar los problemas de salud mental de su padre, un trabajador del subte con Covid, una familia en la ruina por la falta de empleo y otra en la primera línea sanitaria son algunas de las historias, con producción de la organización de medios independientes DCTV.

Hacia el lago


(Disponible en Netflix).

La feroz lucha por sobrevivir es el eje de esta serie, que puede presumir de premonitoria: se estrenó en noviembre de 2019, once meses antes de los primeros casos en Wuhan (China).

La serie rusa, que en su primera temporada tiene ocho capítulos de poco menos de una hora, está basada en una novela de Yana Wagner. Y, claro, su trama gira en torno a una pandemia desconocida, que logra poner patas para arriba a una ciudad como Moscú.

En el medio del caos -quizás eso la diferencia de la serie “El colapso”-, hay lugar para resquicios de vida: la felicidad de un encuentro, historias de amor que nacen en el medio del dolor y el exilio forzoso. Y las actitudes más nobles -y denigrantes- de los seres humanos.

La valla
(Netflix).


En los primeros meses de la pandemia, todos escuchamos hablar del castigo a los recursos naturales, de “volver a las fuentes” y otras ideas similares. La serie española va más allá con una historia distópica, que no suena descabellada en este presente.

Año 2045 en Madrid. Los recursos naturales son cada vez más escasos; las democracias pasaron a ser gobiernos dictatoriales. “La Tercera Guerra Mundial ha destruido nuestro entorno tal y como lo conocemos. La economía se ha hundido”, dice en un anuncio el nuevo presidente en los primeros minutos el primer episodio. Para asegurar la supervivencia, se crean dos “bandos”. Uno con integrantes del gobierno y privilegiados. Y el otro, el resto del pueblo. Para pasar de un lado al otro, hay que cumplir algunos requisitos. Un plus es el elenco de lujo, que tiene nombres como Ángela Molina.

“No habrá ningún regreso a la normalidad, la nueva normalidad tendrá que construirse sobre las ruinas de nuestras antiguas vidas”, dijo el filósofo Slavoj Žižek, con poco optimismo, en una reciente entrevista. Nadie sabe lo que se viene. Al menos, durante un rato, podemos entretenernos con los futuros posibles que imaginan la tele y las series.

Clarin.com

Ganaron tres actores de la serie de Netflix, el filme dirigido por Chloé Zhao se llevó dos galardones y la “argentina” fue mejor actriz en miniserie.

Arrancó la temporada de premios, y The Crown fue la gran ganadora en la 78va edición de los Globo de Oro. La cuarta temporada de la serie sobre la monarquía británica se llevó cuatro premios, entre ellos el de mejor serie dramática.

Nomadland se llevó dos de los premios más importantes de la noche: mejor película dramática y mejor dirección para la china-estadounidense Chloe Zhao. Por su parte, Gambito de dama y Borat Subsequent Movie también se quedaron con dos galardones.

Acorde a los tiempos pandémicos, la ceremonia resultó extraordinaria por lo atípico. Por empezar, fueron extraños tanto en tiempo como en espacio. Es que la fecha fue extraña: siempre se desarrollan a principios de enero. Y fue la primera vez en la historia en que se transmitieron desde más de un lugar.


En el salón del hotel Beverly Hilton de Los Ángeles estuvo una de las dos anfitrionas, Amy Poehler, mientras que la otra conductora, Tina Fey, transmitió en vivo desde la costa este, desde el The Rainbow Room, en la parte superior del Rockefeller Center, en Nueva York.

Las comediantes volvieron a ser responsables de la presentación y animación después de que lo hicieran en 2013, 2014 y 2015, en tres intervenciones muy recordadas por las altas dosis de acidez que pusieron en cada uno de sus discursos de apertura.

Y empezaron a dúo, muy sincronizadas a pesar de que miles de kilómetros las separaban. Pantalla partida mediante, parecían estar en el mismo lugar. E hicieron el gag esperable: Fey estiró el brazo para acariciar a Poehler, y un brazo apareció del otro lado tocando a la rubia.

En su afiliado monólogo a dúo, incluyeron un palo para la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA; por sus siglas en inglés), entidad organizadora de los premios: dijeron que estaba integrada por "unos 90 miembros blancos".

Cabe recordar que la entidad llegó a la gala envuelta en una polémica. El diario Los Ángeles Times publicó una detallada investigación sobre la lógica sectaria de los 87 miembros de la Asociación, que tienen puestos prácticamente vitalicios, y reciben prebendas de todo tipo a cambio de nominaciones y premios.

Laura Dern fue la encargada de presentar el primer premio. Daniel Kaluuya cumplió los pronósticos y fue elegido mejor actor de reparto por Judas and the Black Messiah. Enseguida llegó el primer blooper de la noche: la conexión se cortó y Dern tuvo que disculparse. Pero enseguida se revirtió la situación y el actor pudo agradecer.


Angela Basset presentó el premio a mejor actor de reparto en serie, que fue otro guiño a la comunidad negra. Esta vez el elegido fue John Boyega por su trabajo en Small Axe. Así, los Globos de Oro intentaban saldar las acusaciones de racismo que los salpicaron en el pasado.

Christian Slater anunció el premio a mejor actriz de serie de comedia. Y otra vez la favorita resultó la favorecida: fue Catherine O’Hara, por Schitt’s Creek. La actriz y la serie ya habían sido premiadas en los Emmy.

Soul, el éxito de Pixar/Disney, se llevó el premio a mejor película animada. Y enseguida apareció una grabación con tres miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood prometiendo que la entidad, en el futuro, será diversa e incluirá a todas las minorías. Casi una respuesta preparada para el chiste de Fey y Poehler.


Mark Ruffalo, que compone a hermanos gemelos en I Know This Much Is True, repitió el Emmy que se había llevado en septiembre y ganó como mejor actor en una miniserie o telefilme. Había preparado un discurso sobre la ecología y la hermandad entre los seres humanos que emocionó a su esposa, que estaba sentada a su lado.

Aaron Sorkin se llevó el premio al mejor guion, por El juicio de los 7 de Chicago. Y a continuación, llegó el primero de los premios a la trayectoria. Luego de un video en el que se vieron los mejores momentos de sus programas, el productor Norman Lear fue homenajeado con el Premio Carol Burnett por su amplia carrera en la televisión.

A los 98 años, es un prócer de la TV estadounidense, creador de muchas sitcoms emblemáticas de la década del '70, como All in the Family, Sanford and Son, One Day at a Time y su nueva versión de 2017, The Jeffersons, Good Times o Maude.


Emma Corrin le dio a The Crown el primer premio de la noche al imponerse como actriz en una serie dramática de televisión. A los 25 años, se lució como una Lady Di de notable parecido en la cuarta temporada de la serie sobre la realeza británica.

La mejor canción original fue Io Si (Seen) de La vida por delante, la película de Netflix protagonizada por Sophia Loren. El premio fue para Diane Warren, Laura Pausini y Niccolò Agliardi. Y Soul se llevó el segundo premio de la noche por su banda sonora original, compuesta por Trent Rezor, Atticus Ross y Jon Batiste.

Jason Sudeikis fue otro de los que cumplió los pronósticos y se impuso como mejor actor de comedia por su trabajo en Ted Lasso. Le ganó a Eugene Levy, que enseguida tendría revancha: la serie que protagonizó y creó, Schitt's Creek, ratificó su favoritismo y, luego de haber arrasado en los Emmy, fue la ganadora como serie cómica.


Rosamund Pike resultó la mejor actriz de una película cómica por Descuida, yo te cuido, recientemente estrenada en Netflix. Allí es Marla Grayson, una inescrupulosa mujer que estafa a ancianos.

The Crown obtuvo su segundo premio de la noche a través de Josh O’Connor, que interpreta al Príncipe Carlos, el marido de Lady Di, en las temporadas 3 y 4 de la serie sobre la realeza británica en el siglo XX.

Entre los números cómicos, hubo uno en el que estrellas del cine y la TV como Glenn Close o Don Cheadle les hacían consultas disparatadas, vía Zoom, a médicos reales. Fue una forma de agradecerles a los profesionales de la salud su tarea durante la pandemia.


Gal Gadot presentó el premio a mejor película extranjera, que fue para Minari. En rigor, es una producción estadounidense, aunque fue escrita y dirigida por Lee Isaac Chung, hijo de inmigrantes sudcoreanos.

Cuenta la historia de una familia coreano-estadounidense que se muda a una pequeña granja de Arkansas y cambia por completo con la llegada de su abuela astuta y malhablada.

Jane Fonda, ganadora de siete Globos de Oro, recibió el Premio Cecil B. DeMille a la trayectoria en el cine. Un video mostró a varios actores elogiándola y luego fragmentos que la mostraron en toda su esplendor a través de títulos como Barbarella, Klute o Descalzos en el parque.


A diferencia de Norman Lear, pese a su avanzada edad (83 años) se presentó en persona a recibir el premio, y, acorde a su trayectoria de militancia por los derechos civiles, dio un encendido discurso acerca de la importancia de la diversidad en la industria.

A Jamie Lee Curtis le tocó anunciar el premio a mejor actriz de reparto a Jodie Foster por su actuación en The Mauritanian. Y enseguida, Gillian Anderson le dio el cuarto premio de la noche a The Crown. En la serie británica creada por Peter Morgan, su ex pareja, interpretó nada menos que a Margaret Thatcher.

Muchos argentinos deseaban que Anya Taylor-Joy se llevara por lo menos uno de los dos premios a los que aspiraba. Y la actriz de Gambito de dama, que se crió en nuestro país, se llevó el premio por ese protagónico en una miniserie.


Enseguida llegó una segunda estatuilla para la serie sobre la ajedrecista que se impone en un mundo masculino: Gambito de dama resultó la mejor miniserie.

El momento más emotivo de la noche fue cuando Simone Ledward Boseman, la viuda del fallecido Chadwick Boseman, agradeció en nombre de él el premio póstumo a mejor actor en una película dramática por La madre del blues. El protagonista de Pantera Negra murió el 28 de agosto de 2020, víctima de un cáncer.

En línea con la búsqueda de diversidad por parte de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, uno de los premios más importantes de la noche fue para la china-estadounidense Chloé Zhao por la dirección de Nomadland.


Borat Subsequent Moviefilm, producida por Amazon Studios, resultó la mejor Mejor película musical o comedia. Su protagonista, creador y principal guionista, Sacha Baron-Cohen, tuvo que agradecer nuevamente porque el siguiente premio, de mejor actuación masculina en comedia, también fue para él por el papel del intolerante personaje kazajo.

Sin dudas, la ganadora más conmovida fue Andra Day, que resultó mejor actriz dramática por su protagónico en la película The United States vs. Billie Holiday, en la que interpretó a la legendaria cantante de jazz y blues.

Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones, una de las parejas más longevas de Hollywood, presentaron el premio más codiciado de la noche, mejor película dramática. Y la ganadora fue Nomadland.

Fuente: Clarin.com

Ni bien la serie española terminó el rodaje de su cuarta temporada, la actriz, que trabajó en Casi ángeles, Aliados y Soy Luna, comunicó su futura participación en la ficción de Netflix.

Si bien aún no está previsto cuándo se estrenará la cuarta temporada de Elite, la serie española de Netflix contará con una nueva integrante. La actriz argentina Valentina Zenere anunció desde su cuenta de Instagram que formará parte de la quinta edición de la ficción de suspenso que hipnotizó a varios.

Sólo unos pocos fanáticos de la familia amarilla recuerdan el episodio que adelanta los detalles del fallecimiento de Homero, Marge, Bart y otros personajes.


Los Simpson cosecharon a lo largo de sus décadas en la televisión una legión de fanáticos que no pasa por alto ningún detalle de la serie animada. Y esta vez hizo mención a un punto que pocos recuerdan y ya se sabe: cuándo y cómo mueren sus emblemáticos personajes.

Después de casi un año de ausencia, volverá con “Pasapalabra” este lunes 1º de marzo, pero a la pantalla de Telefe. Por qué no se casó y la posibilidad de tener un hijo.

Se sorprende sacando cuentas en voz alta. “Pasaron más de dos décadas, parece mentira, pero es increíble cómo de repente mirás para atrás y los años pasan”, repasa Iván de Pineda desde los pasillos del canal que allá por el 2000, cuando la televisión era apenas una promesa en su carrera, lo vio debutar en la conducción.


“Pensar que lo último que hice acá fue Versus. Me pone muy contento volver a Telefe y de esta manera. Estamos ultimando algunos detalles, ajustando todo y va a estar bueno porque además tenemos nuevos juegos”, avisa el capitán de Pasapalabra, el ciclo de entretenimientos que en cada temporada se ganó la fidelidad de familias enteras.

Más local que visitante –y con una verborragia que delata su ansiedad por volver al ruedo- el conductor más viajado habló con Clarín previo al regreso de Pasapalabra que, desde el lunes 1 de marzo a las 19, buscará reanudar el éxito que lo catapultó en la pantalla vecina de El Trece.


“Lo vivo con mucha alegría. El público es demasiado bueno y generoso y es una de las cosas que más nos alegra, porque disfrutamos hacerlo y compartirlo, que puedan jugar en tiempo real y sacar ese costado lúdico en diferentes contextos. Reírte, tener la adrenalina propia del programa, hinchar por alguno de los participantes, jugar al “Rosco” y enfrentarlo de donde quiera que estés. Los nervios son parte del trabajo pero es más la alegría de poder comenzar nuevamente”.

-¿Te costó el pase de canal con tantos años en la vereda de enfrente?

-Me parece que es parte de la disciplina de la cual nos desarrollamos. Son situaciones que se van generando y que, de alguna manera u otra, desembocan en ciertas decisiones y no tienen por qué estar enfrentadas todo el tiempo, sino que son una sucesión de situaciones y la verdad que estoy muy contento.


-¿Fue una etapa cumplida?

-Yo nunca pienso en términos de finalizaciones, sino en términos de comienzos. Trato de ver las cosas desde otro lugar. No solo por etapas, sino por nuevos comienzos. Veo más aperturas que cierres. Lo veo de otra manera.

-Nunca tuviste redes sociales. ¿La pandemia no te impulsó tampoco?

-No, porque quizá aproveché ese tiempo, que antes me faltaba por el tema de los viajes, para otras cosas. Tuve la oportunidad de estar un poco en casa, disfruté de la lectura desde otro lugar. Pero todo el mundo me pregunta lo mismo: ¿Por qué no te armás? ¿Por qué no te hacés un perfil? ¿Por qué no tenés? Y la verdad que por ahora no me llama el tema de las redes. No voy a decir que es un no categórico, pero por ahora... A veces pienso, ¿tengo algo interesante para contar fuera de esto? Porque las redes también son una manera continua de contar otras cosas.


-¿Te da vértigo que la gente te conozca desde otro lugar?

-No porque lo que vos ves todo el tiempo es lo que soy. No hay otra faceta ni otra cara ni hay un secreto. De la misma manera que me ves en el programa me vas a ver cuando se apaga la cámara y me encontrás en la calle o me toca interactuar con los miembros del equipo de producción y del equipo técnico.

-Parte de ese equipo contó que conoces los nombres y gustos de cada integrante que trabaja con vos, así sean 300. ¿Sos así de meticuloso o exageraron?

-Es que ellos son así o más, es un camino de ida y vuelta. El equipo es importantísimo y de una manera u otra se transforma en un pilar muy importante en la disciplina donde me desarrollo. Poder trabajar con ellos en Telefé es uno de los highligths que tiene. Primero porque laburan de una manera increíble y después antes de cualquier tipo de situación lo más importante son los vínculos y la interacción como en todas las situaciones de la vida. Trabajar en un ambiente participativo, colaborativo y sano.

-¿Con tu pareja también sos atento?

-A mí me encanta estar conectado con todo lo que sucede en mi vida laboral o profesional y con mi mujer, con mi familia. Siempre fui así de chiquito, me gusta estar conectado, observar que es lo que es lo que pasa del otro lado, más allá de ser atento me gusta estar atento.


-Muchos se siguen sorprendiendo por la cantidad de años que llevan juntos con Luz Barrantes. ¿Es un mérito en estos tiempos?

-(Risas) A ver, mérito. Me parece que es una compaginación de situaciones en las que uno elige y se elige. Y creo que el mérito está todo de parte de ella, que es una genia. La verdad estoy muy contento.

-Convivís, pero nunca formalizaste. ¿Una libreta no hace la diferencia?

-Después de tantos años me parece que tenemos más que claro qué es lo que se ha elegido y cuál es el camino. Está buenísimo la libreta roja y ese tipo de cosas, pero tampoco es una situación que, a ver, cómo te lo puedo decir...

-¿Que les quite el sueño?

-Sí, o que nos marque o nos ponga en determinado lugar. No me parece que venga por ese lado.


-¿En tu casa se comparte la devoción por la lectura o nadie ha llegado a ese punto?

-Sí, lo que pasa también es que uno genera sus propios espacios, como en la vida. Yo tuve la suerte que me hayan inculcado la lectura en casa desde chico y de épocas más análogas, donde el punto de referencia era una enciclopedia o un diccionario. Y todavía tengo muchos de los que he leído de pequeño. La colección Robin Hood pasando hasta Elige tu propia aventura, Alfred Hitchcock y los Tres Investigadores... La lectura ya es parte de un lugar que me hace bien. Siempre antes de irme a dormir, leo. Por más que me tenga que levantar a una determinada hora. Y si me engancho, a veces es un peligro, porque no paro.

-¿Olvidarte un libro en algún viaje puede ser un problema?

-Lo que me sucedía es que viajaba con los mismos libros y tenían que volver siempre. No podía dejar un libro en algún hotel o donde fuere. Y después volvía con los que además me compraba afuera. Se me acababa el material de lectura y llevaba un bolso para los libros nuevos, era terrible.


-Contaste que siempre llevas el mismo bolso. ¿Te cuesta desapegarte de las cosas o sos muy selectivo?

-Cuando estás todo el tiempo viajando, aprendés a ponerle un cierto orden a esta vida desordenada. Entonces empezás a hacerte fuerte en algunas cosas. Tengo un entrenamiento que me lleva a hacerlo más dinámico. Hay un determinado número de cosas que siempre quedan en ese bolso para un próximo viaje, siempre. Me siento cómodo. Por ejemplo cuando me tenía que tomar 9 vuelos en un viaje, y por equis razón la valija no llega y me tengo que ir a hacer una nota, yo tengo mis cosas conmigo.

-Y ahora que se cortaron esas travesías con el estallido del coronavirus. ¿Disfrutas de tus espacios o sos familiero?

-No, me encanta. Lógicamente por cuestiones del confinamiento no ejercí una vida social ni mucho menos, pero está bueno sentirte que estás en tiempo y espacio con la tecnología en tono a lo que está sucediendo a tu alrededor. Porque cuando viajás mucho también pasa que perdés ciertas cosas de la cotidianidad.

-¿Como pasar tiempo con tus ahijados?

-Sí, para mí es muy muy importante ese tipo de cosas. En ese tipo de cuestiones, cuando uno toma una responsabilidad me parece que es importante estar y participar y transformarte de alguna manera en un aliado o compañero, en una figura que pueda sumar, siempre que sume.


-Como buen hincha de San Lorenzo, ¿llevarlos a la cancha es un plan que compartís ellos?

-Me ha tocado llevar a un sobrino a otras canchas de otros equipos porque era fanático y no tengo ningún problema. Me parece que ver una persona que es chica que está disfrutando y que se sorprende, es maravilloso. Ahí está el regalo de poder participar de esas cosas y poder compartirlas

-¿Pensarte como papá estuvo alguna vez en tu radar?

-Sí, no soy de esas personas que digo que no. No me cierro, al contrario. Pero sí me acomodo al tiempo y espacio de lo que me toca atravesar en determinados momentos. Entonces trato de hacer las cosas bien y pensar en ese tiempo y espacio. Pero no, no descarto.

-Hace poco fuiste tendencia por una productora tuya que contó a modo anecdótico, que lavas los platos en casas ajenas. ¿Es un gesto que te representa?

-Me llegaron todos los comentarios y creo que fueron todos demasiado generosos y demasiado buenos me parece. No debería ser algo... No sé. Son cosas de la vida cotidiana que seguramente no atañen a mi persona, sino a muchísima gente o al mayor porcentaje de gente que le pasa, ¿no? Son hechos de la vida cotidiana, de lavar un plato o hacer la cama o barrer el piso. De cosas del hogar. Es como raro hablar de situaciones que forman parte de una cosa cotidiana.

“Viajé desde el norte de Noruega para ver la final de la Libertadores”
Aún cuando la diferencia horaria no lo acompañaba, De Pineda jamás se perdió un partido donde se disputara El Ciclón. “Mirá cómo será que cuando empecé a viajar allá por los 90 para enterarte de resultados o cosas había que llamar y esperar. Hoy en un segundo sabes cómo salió, si ganó o empató. Una vez me vine del norte de Noruega para ver la final de la Libertadores. Como justo tenía un parate de unos días, fui y volví. Son cosas que son únicas”, asume el conductor que el lunes a las 19 retornará a la pantalla después de casi un año de ausencia.

“La pandemia nos llevó a tener mucho trabajo remoto con todo el equipo de producción. Estoy muy contento de poder compartirlo con el equipo y toda la gente que ha trabajado muchísimo para que estemos al aire. Al formato de siempre le fuimos agregando juegos nuevos muy divertidos y dinámicos. Nos parecía una muy buena oportunidad para comenzar esta increíble nueva etapa en Telefe”, anticipa.

Fuente: Clarin.com

El domingo se estrenará el primero de los seis capítulos que faltan para cerrar la temporada, y al día siguiente estará disponible en Flow.

Faltan pocos días para uno de los regresos más esperados: The Walking Dead sorprendió a todos al encargar seis episodios nuevos para completar la temporada 10, y el primero se estrenará este domingo, a las 23.30, por Star Series, y estará disponible para ver a demanda al día siguiente, por Flow. Aunque los cómics de Robert Kirkman ya pusieron fin a su aventura contra los zombies, la serie todavía tiene mucho que contar ya que tras el cierre de esta se vendrá la onceava y última temporada.

El ciclo de cocina y famosos fue lo más visto del lunes 22 de febrero.

La segunda edición de MasterChef Celebrity empezó con todo por la pantalla de Telefe. Tuvo un promedio de 19,1 puntos y fue lo más visto del lunes 22 de febrero, aventajando por 6,1 puntos al escolta, Minuto para ganar (también de Telefe).

Más artículos...