Sin embargo, pese sus grandes virtudes para conectar a personas de todas partes del mundo, estas plataformas también tienen un lado negativo que muchas veces se refleja en un uso excesivo y algunas afectaciones en la salud mental, con síntomas de ansiedad, depresión y otros problemas psicológicos como adicción, baja autoestima y envidia
Es por ello que para los expertos resulta de vital importancia conocer el tipo de interacciones y patrones de conducta que producen estas emociones negativas, para poderlas enfrentar. De hecho, algunos de estos fenómenos ya han sido analizados e identificados con un nombre.
Recordemos que con el empleo masivo de nuevos dispositivos tecnológicos, tanto niños, como adolescentes y adultos, están expuestos a situaciones que pueden pasarle a factura a su salud mental.
De hecho, tras la pandemia, se ha reportado que el 70% de los jóvenes padecen ansiedad o depresión, un dato alarmante que refuerza la necesidad de un uso consciente y moderado de estas plataformas
- Cyber-Bullying
Una de las más frecuentes es el Cyber-Bullying que muchas veces aprovecha el anonimato de las redes para hostigar, intimidar o amenazar a una persona, usando información privada o material inapropiado.
Esto puede ser por medio del acoso, que suele darse a través de mensajes en los que se busca denigrar o insultar de forma directa como indirecta, creando rumores o exponiendo la privacidad de la víctima. Aquí entra el sextear, que es el envío de material pornográfico propio o de otra persona, con el fin de hostigar, controlar o como venganza.
Otra modalidad es el stalking, que es el seguimiento permanente de una persona en el mundo digital, para que sea consciente del interés existente hacia él o ella.
- Efecto FOMO
También se encuentra el efecto FOMO (Fear of Missing Out) o miedo a perderse algo, que es una inquietud asociada a la ansiedad de no participar en eventos o experiencias disfrutadas por otros, especialmente aquellas compartidas en plataformas digitales.
Se trata de un deseo incontrolable de conexión permanente y la participación activa en redes sociales que en muchas ocasiones impulsan el uso excesivo de dispositivos móviles y consolas de videojuegos, promoviendo una interacción continua en línea.

