Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Los casos globales de Ómicron se cuadruplicaron en solo una semana según la OMS. Los países europeos esperan reducir los contagios con límites sanitarios y cancelaciones de los festejos de fin de año. En una carrera contra el tiempo, los gobiernos europeos quieren armarse frene a la rápida propagación de la variante Ómicron del coronavirus.

Con este objetivo, los funcionarios de salud advierten a las autoridades políticas que deben protegerse de escenarios complejos. Por lo tanto, se deben aplicar más restricciones de contacto después de Navidad. Además, los planes de emergencia para la denominada “infraestructura crítica” deben verificarse y actualizarse si fuera necesario para una tarea preventiva.

Durante su reciente visita a Roma, el primero en confirmarlo fue el nuevo canciller alemán Olaf Scholz, que además de las regulaciones aplicables en la vida empresarial, en el trabajo y en el transporte público, claramente avisó que vendrán más limitaciones.

Para los días de Navidad los líderes europeos coinciden en apelar a la responsabilidad individual: precaución y consideración en las reuniones familiares. Sin embargo, en estas horas están decidiendo, conscientes del riesgo que se avecina, las próximas medidas. Mientras que Navidad y Pascua no han sido celebraciones difusoras de la pandemia en el pasado, saben que los festejos de fin de año pueden dar lugar a un evento de “super propagación”.

Dominante en varios países, incluidos Dinamarca, Portugal y el Reino Unido, donde las cifras se duplican cada día y medio a tres días, la tendencia confirma tasas de transmisión sin precedentes. Así lo indicó el doctor Hans Kluge, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa.

Con este panorama, hasta ahora, Países Bajos, Dinamarca e Irlanda, son los que han ido mas lejos. Holanda ha vuelto a un bloqueo nacional desde el domingo pasado para frenar la variante Ómicron, dijo el primer ministro interino Mark Rutte, luego de una reunión con su gobierno para discutir nuevas restricciones. Agregó que la medida era “inevitable debido a la quinta ola provocada por la variante Ómicron que se nos viene encima”.

Dinamarca busca cerrar teatros, cines, salas de conciertos, parques de diversiones, museos y galerías de arte, restableciendo un toque de queda. Las tiendas y los restaurantes deberán limitar su número de clientes y los restaurantes deberán cerrar antes de las 23 horas.

Visitantes en LÍNEA.

Hay 91 invitados y ningún miembro en línea