Rusia cerró el grifo del gas natural a Europa y hay preocupación

El Mundo
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Bruselas acusa a Moscú de emplear “pretextos falaces” para cortar el suministro y le reprocha “su falta de fiabilidad como proveedor”.

La empresa estatal rusa Gazprom anunció ayer el gasoducto Nord Stream, crucial para el aprovisionamiento de Europa, permanecerá “totalmente suspendido” por un problema de una turbina, lo que fue calificado como “excusa falaz” por parte de la Unión Europea (UE).

El ducto, que lleva el fluido hasta Alemania, debía reabrir este fin de semana, después de tres días de suspensión de entregas por “trabajos de mantenimiento”.

Pero la firma informó ayer que se detectaron “fugas de aceite” en una turbina y que el aprovisionamiento quedará “totalmente suspendido” hasta su reparación, sin precisar fecha de restablecimiento del servicio.

El grupo ruso publicó en la plataforma de mensajería Telegram una foto de cables recubiertos de un líquido oscuro, precisó la agencia de noticias AFP.

Poco antes, había indicado que la reapertura estaba “amenazada” por falta de piezas de repuesto para las instalaciones a causa de las sanciones impuestas por los países occidentales contra Rusia en respuesta a la ofensiva militar lanzada en Ucrania.

Horas más tarde, la Comisión Europea sostuvo que el corte indefinido pone de manifiesto la “poca fiabilidad” de Rusia como proveedor de combustibles fósiles a Europa, así como su “cinismo”. El portavoz del bloque, Eric Mamer, dijo en Twitter que son “excusas falaces”por parte de Rusia, “otra confirmación de su poca fiabilidad como suministrador” de gas para Europa.

“También es otra prueba del cinismo de Rusia, que prefiere quemar gas en lugar de cumplir contratos”, añadió en declaraciones que reproduce la agencia de noticias Europa Press.

La presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, pidió ayer imponer un techo al precio del gas ruso como medida de intervención urgente del mercado eléctrico para contener el precio disparado de la factura de la luz.

Desde el inicio de la guerra a fines de febrero, Rusia redujo significativamente sus entregas de gas a los países europeos, en respuesta a esas sanciones.

Los países occidentales acusan por su lado a Rusia de utilizar el gas “como un arma”.

Nord Stream entrega el gas ruso hasta el norte de Alemania, desde donde se distribuye a otros países del continente.

El anuncio de esta suspensión indefinida corre el riesgo de acentuar los temores de una escasez de gas en el próximo invierno europeo.

 

Fuente: El Litoral