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Derechos humanos: duro reclamo de Alemania a la Argentina por las presiones políticas a la Justicia. Lo expresó su representación ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y se da días antes de la visita al país del canciller federal, Olaf Scholz, para reunirse con Alberto Fernández

El gobierno de Alemania cuestionó la injerencia política sobre el sistema judicial argentino, habló de “presiones e intimidaciones” a los jueces e investigadores y abogó por la necesidad de cubrir vacantes claves en el andamiaje institucional del país.

Esa postura incómoda para el gobierno de Alberto Fernández la escuchó en vivo y en directo el lunes el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, durante la sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra (Suiza), para tratar el Examen Periódico Universal (EPU) al país. Pietragalla había leído el informe de la situación argentina, en el que puso especial énfasis en denunciar “la práctica del lawfare impulsada por sectores del Poder Judicial, la oposición política y sectores concentrados del poder económico y mediático”.

 

 

Después de su discurso, 104 países miembros de la ONU pidieron la palabra para hacer comentarios y recomendaciones a la Argentina vinculados a su política de derechos humanos. Esos comentarios se incorporarán en el informe final que se presentará este viernes y que incluirá compromisos concretos del país para mejorar en esta materia.

Hubo tres Estados que aludieron a la necesidad de garantizar la independencia judicial en la Argentina (Eslovaquia, Chile y Alemania), mientras que otro -Suecia- presentó una pregunta escrita a la delegación que encabezó Pietragalla en la que alude a “la creciente preocupación de organizaciones independientes” sobre la injerencia política en la Justicia. Bolivia fue el único país que respaldó la denuncia kirchnerista sobre el lawfare (y añadió un reclamo para liberar a la dirigente jujeña Milagro Sala).

“Alemania expresa su preocupación por los intentos de ejercer influencia política en el sistema de Justicia. Alemania en ese sentido recomienda que se fortalezca la independencia judicial y se proteja a jueces e investigadores ante presiones e intimidaciones. Recomienda además trabajar activamente con la oposición para cubrir los puestos vacantes en la procuración general, la Corte Suprema y la Defensoría del Pueblo”, leyó la diplomática Ann-Jasmin Krabatsch, que representó a su país en la audiencia. Fue al final de su alocución, en la que -como todos los países- también tuvo elogios a los avances del país en otras cuestiones.

Lo expresó su representación ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y se da días antes de la visita al país del canciller federal, Olaf Scholz, para reunirse con Alberto Fernández

El gobierno de Alemania cuestionó la injerencia política sobre el sistema judicial argentino, habló de “presiones e intimidaciones” a los jueces e investigadores y abogó por la necesidad de cubrir vacantes claves en el andamiaje institucional del país.

Esa postura incómoda para el gobierno de Alberto Fernández la escuchó en vivo y en directo el lunes el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, durante la sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra (Suiza), para tratar el Examen Periódico Universal (EPU) al país. Pietragalla había leído el informe de la situación argentina, en el que puso especial énfasis en denunciar “la práctica del lawfare impulsada por sectores del Poder Judicial, la oposición política y sectores concentrados del poder económico y mediático”.

Después de su discurso, 104 países miembros de la ONU pidieron la palabra para hacer comentarios y recomendaciones a la Argentina vinculados a su política de derechos humanos. Esos comentarios se incorporarán en el informe final que se presentará este viernes y que incluirá compromisos concretos del país para mejorar en esta materia.

Hubo tres Estados que aludieron a la necesidad de garantizar la independencia judicial en la Argentina (Eslovaquia, Chile y Alemania), mientras que otro -Suecia- presentó una pregunta escrita a la delegación que encabezó Pietragalla en la que alude a “la creciente preocupación de organizaciones independientes” sobre la injerencia política en la Justicia. Bolivia fue el único país que respaldó la denuncia kirchnerista sobre el lawfare (y añadió un reclamo para liberar a la dirigente jujeña Milagro Sala).

“Alemania expresa su preocupación por los intentos de ejercer influencia política en el sistema de Justicia. Alemania en ese sentido recomienda que se fortalezca la independencia judicial y se proteja a jueces e investigadores ante presiones e intimidaciones. Recomienda además trabajar activamente con la oposición para cubrir los puestos vacantes en la procuración general, la Corte Suprema y la Defensoría del Pueblo”, leyó la diplomática Ann-Jasmin Krabatsch, que representó a su país en la audiencia. Fue al final de su alocución, en la que -como todos los países- también tuvo elogios a los avances del país en otras cuestiones.