Fuentes confiables de la estructura judicial local confirmaron que, durante la última semana, una dependencia del fuero atravesó un conflicto interno de creciente complejidad, originado en la ejecución de una medida extraordinaria destinada a regularizar un archivo histórico compuesto por expedientes de entre 20 y 45 años de antigüedad.

Una jueza intentó poner el orden que claramente no tienen las dependencias pertenecientes a la justicia en Santo Tomé Corrientes y por tomar esa decisión, habría recibido ataques desde dentro de la justicia algunos directamente, otros desde sectores no pertenecientes a su dependencia. Se trata de la dra. C. Noha Durand (Jueza Juzgado Civil, Comercial y Laboral de esta ciudad.)
La disposición, implementada de manera temporal y excepcional, estableció la colaboración del personal en horario vespertino para avanzar en la clasificación y remisión de documentación acumulada durante décadas. Según la información recabada, la tarea operativa avanzó con eficacia, logrando un progreso material significativo desde el primer día.
Sin embargo, el desarrollo de la medida dejó expuestas dificultades estructurales de gestión interna, especialmente vinculadas al funcionamiento de los niveles intermedios de conducción. De acuerdo con las fuentes consultadas, las Secretarías —responsables de organizar, distribuir y supervisar el trabajo— no ejercieron plenamente las facultades delegadas, generando un flujo constante de consultas, pedidos individuales y situaciones que debieron haber sido resueltas dentro de su ámbito de competencia.
Incluso se registraron episodios en los que parte del personal se retiró sin autorización superior, así como debates prolongados entre integrantes de los mandos medios respecto de la medida adoptada, lo que habría provocado retrasos en la ejecución del trabajo y un clima de incertidumbre entre los agentes que sí estaban abocados a la tarea.
Manifestaciones internas y clima de confrontación.
A la par de estas dificultades operativas, fuentes confiables señalaron la existencia de un clima interno de confrontación, profundizado durante la ejecución de la medida. Agentes de la dependencia manifestaron que una integrante del equipo habría recorrido oficinas intentando promover la elaboración de notas o denuncias ante áreas administrativas y gremiales, presionando a quienes no compartían esa postura y generando un malestar mayor al ya existente.
Las mismas fuentes indicaron que estas conductas incluyeron levantamiento de la voz, faltas de respeto y presiones internas, elementos que contribuyeron a deteriorar la convivencia laboral y a incrementar la tensión dentro del juzgado.
Antecedentes y continuidad de dificultades.
Según documentación interna, las dificultades actuales no son un hecho aislado, sino que guardan relación con antecedentes detectados meses atrás, vinculados al ejercicio de funciones, la gestión del personal y el respeto de los canales jerárquicos. Si bien los hechos recientes no constituyen la causa de decisiones previas, sí exhiben una continuidad objetiva de problemas funcionales que afectan el normal desenvolvimiento de la dependencia.
Tres ejes críticos para resolver la situación.
De acuerdo con el análisis institucional, la situación exige abordar tres cuestiones centrales:
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Finalizar la regularización del archivo, cuya importancia operativa motivó la medida extraordinaria.
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Reconstruir y fortalecer el circuito de gestión de los mandos medios, garantizando que ejerzan efectivamente las facultades de organización y conducción que les corresponden.
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Poner en conocimiento de la superioridad las manifestaciones sobre presiones, hostilidad e insubordinación, para su evaluación en los ámbitos administrativos pertinentes.
Un conflicto que trasciende la medida adoptada.
Las fuentes consultadas coinciden en que la medida extraordinaria no fracasó en su finalidad operativa: la tarea avanzó y continúa avanzando. Lo que quedó en evidencia es un problema estructural de gestión interna, donde la falta de conducción intermedia y la aparición de conductas hostiles dentro del personal generaron un escenario de tensión que requiere intervención institucional.
La situación se encuentra actualmente en proceso de evaluación por las autoridades competentes, mientras el personal continúa trabajando en la regularización del archivo y en la reorganización interna necesaria para restablecer un clima laboral adecuado.

