En un grave hecho, una suboficial de la Policía de Corrientes denunció al jefe de la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica por acoso sexual y violencia de género.
En sede de la Unidad Fiscal en turno, la víctima expuso una serie de situaciones que vendría soportando desde “el mes de diciembre del 2023”.

IMAGEN ILUSTRATIVA.
La acusación por acoso sexual al jefe del PRIAR de Santo Tomé, culminó como siempre terminan estas historias en la Policía de Corrientes: la víctima fue trasladada a otro lugar.
Y el acosador denunciado en la Fiscalía local, permaneció en funciones. Tanto que el comisario inspector Mario Ratti, fue quien paradójicamente le firmó el pase a su subyugada. La noticia fue publicada en primicia el viernes último por Noticias Taragüí y luego tomada por las demás páginas digitales. Los episodios venían sucediendo desde diciembre del 2023, pero la víctima, madre de 4 menores, tras soportar un verdadero tormento psicológico decidió hacer la denuncia recién en los primeros días de octubre.
Allí contó ante el Fiscal Facundo Cabral que Ratti le decía que quería que vea la calidad de la tela de su bóxer. Además se burlaba diciendo que todas las mujeres policías son p… y que mantuvo relaciones sexuales con varias de ellas. Pero el dato peculiar es, que al comisario modelo, a quien le gustaba bajarse los pantalones y pasearse en calzoncillos ante los ojos de sus subordinadas, ya tiene antecedentes similares cuando se desempeñaba en la comisaría de Santa Ana.
En el año 2022, dos oficiales de la dependencia policial de ese poblado, se quejaron a sus superiores de los acosos sexuales de Ratti, pero posiblemente le sugirieron que por el bien de sus carreras, no hagan la denuncia. Ambas podrían ser testigos en el proceso que se debería desarrollar por el nuevo caso en Santo Tomé.


