El director de la Escuela N.º 225 “Cesáreo Navajas Centeno”, Ricardo Ifrán Miño, confirmó el cierre definitivo de la institución ubicada en el paraje Cailar Cué, una medida que —según señaló— pone fin a 62 años de presencia educativa en la comunidad rural. El docente también cuestionó la falta de acompañamiento sindical para evitar el cierre.

Ifrán Miño expresó su preocupación por el impacto social que tendrá la decisión en las familias de la zona, advirtiendo que la clausura del establecimiento “deja desamparadas a las futuras generaciones” que dependen de la educación rural para acceder a oportunidades de formación.
El director remarcó que los docentes rurales enfrentan diariamente condiciones adversas: caminos en mal estado, falta de servicios básicos, escasa conectividad y gastos que deben afrontar de su propio bolsillo para sostener el funcionamiento de las escuelas.
Críticas al rol sindical y denuncias internas
El docente también cuestionó la ausencia de respaldo gremial ante reclamos vinculados a la estabilidad laboral y la defensa de los derechos de los trabajadores. En ese sentido, denunció la existencia de presiones e intimidaciones dentro del sistema educativo, lo que —según afirmó— agrava la situación de vulnerabilidad de quienes trabajan en zonas rurales.
Pedido de intervención y reconocimiento a la comunidad
Ifrán Miño solicitó a las autoridades provinciales que investiguen la situación de la educación rural en la región y reclamó políticas que garanticen un acompañamiento real a docentes y comunidades educativas.
Finalmente, agradeció el apoyo histórico de los vecinos de Cailar Cué y lamentó la pérdida de una institución que consideró “fundamental para la identidad y el desarrollo de la comunidad”.

