La junta militar que gobierna Níger confirmó que los enfrentamientos registrados durante la madrugada del sábado en la capital, Niamey, respondieron a un intento de golpe de Estado que las fuerzas de seguridad lograron "contener". El episodio mantuvo en alerta máxima a la ciudad tras una noche de explosiones y disparos.
El ministro de Defensa, el general Salifou Mody, atribuyó la situación a un "movimiento de insurrectos" que fue repelido gracias a "la rápida intervención de las fuerzas de defensa y de seguridad". El despliegue, según el comunicado leído en la televisión estatal, permitió "recuperar progresivamente el control de las zonas en cuestión".
Los ataques apuntaron contra centros estratégicos como la Base Aérea 101 y el Palacio Presidencial. Se escucharon disparos, explosiones y fuego de armas pesadas en varios sectores de Niamey, especialmente en los alrededores del aeropuerto internacional Diori Hamani. Las Fuerzas de Defensa y Seguridad establecieron perímetros de seguridad en los puntos afectados.
Las autoridades no difundieron un balance oficial de víctimas ni confirmaron la identidad de los atacantes, a los que describieron como "un grupo de soldados". Una fuente próxima al régimen calificó el episodio como un "golpe fallido". El Gobierno pidió a la población mantener la calma y retomar sus actividades habituales.
El aeropuerto y la Base Aérea 101 ya habían sido blanco de ataques en enero de 2026 —reivindicado por el Estado Islámico— y en junio, atribuido a un grupo vinculado a Al Qaeda. Níger está gobernado por una junta encabezada por el general Abdourahamane Tchiani, que tomó el poder tras el golpe de julio de 2023.
Fuente: Infobae

