Apenas 48 horas después de que se anunciara un alto el fuego de dos semanas entre Washington y Teherán, Israel lanzó una devastadora ofensiva militar sobre el Líbano que dejó más de 300 muertos, convirtiéndose en los bombardeos más letales registrados en ese país desde que comenzó la guerra regional a fines de febrero de 2026. El ataque puso en serio riesgo la continuidad del proceso de paz que Estados Unidos e Irán intentan articular en Islamabad.
LA OFENSIVA ISRAELÍ Y EL COLAPSO DE LA TREGUA EN LÍBANO
Los bombardeos israelíes se concentraron sobre posiciones de Hezbolá, el poderoso grupo armado proiraní que opera en el sur y el este del Líbano. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) justificaron los ataques como parte de su operación para desmantelar la infraestructura militar del grupo, que según Netanyahu disponía de un arsenal de 150.000 misiles y cohetes antes de la campaña militar israeloestaounidense.
"Hemos destruido la mayor parte del arsenal de Hezbolá y su infraestructura de túneles", declaró Netanyahu, quien añadió que Israel estableció "zonas de seguridad profunda" en territorios que antes controlaba el grupo. Las FDI también señalaron que Hezbolá continúa respondiendo con ataques de drones y cohetes sobre el norte de Israel.
Este sábado 11 de abril, más de una decena de personas murieron en nuevos ataques israelíes contra el sur del Líbano, según informó DW en Español. Además, Israel atacó nuevamente a Beirut, causando 10 muertos adicionales en la capital libanesa, de acuerdo a France 24.
IRÁN REACCIONA: "NOS TIENEN EL DEDO EN EL GATILLO"
Teherán calificó la ofensiva israelocapital como una violación directa del acuerdo de cese al fuego pactado. El presidente iraní Masud Pezeshkian advirtió que los ataques continuos de Israel "dejan sin sentido las negociaciones" e insistió: "Irán nunca abandonará a sus hermanos libaneses".
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) respondió cerrando el estratégico estrecho de Ormuz al tráfico marítimo, aduciendo que la ofensiva israeloscap en el Líbano viola el acuerdo de tregua. La medida tuvo impacto inmediato en los mercados energéticos: el precio del petróleo registró una leve suba, aunque permaneció por debajo de los 100 dólares el barril.
LA DISPUTA: ¿EL LÍBANO ESTABA INCLUIDO EN LA TREGUA?
El corazón de la controversia radica en una interpretación divergente del acuerdo de alto el fuego. Irán y Pakistán, el país mediador, sostienen que la tregua cubre todos los frentes del conflicto, incluido el Líbano. Sin embargo, Estados Unidos e Israel niegan que Hezbolá esté comprendido dentro de los términos del pacto.
Esta discrepancia fue uno de los principales obstáculos durante las tres rondas de negociaciones en Islamabad del sábado. La delegación iraní, liderada por el presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf, condicionó cualquier avance al cese inmediato de los ataques en territorio libanes, mientras que la delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, mantuvo que el acuerdo no incluye a Hezbolá.
HEZBOLÁ RECHAZA LAS CONVERSACIONES DE PAZ
El grupo armado libanoy ya rechazó las conversaciones entre Israel y el gobierno de Elías Bsarri que el primer ministro israeloco Netanyahu anunció para la próxima semana en Washington. El gobierno libanes exige que antes se declare un alto el fuego efectivo, como condición imprescindible para cualquier negociación política.
Kuwait y Emiratos Árabes Unidos también denunciaron nuevos episodios de violencia en sus territorios, lo que amplió aún más la inestabilidad regional y complicó el escenario diplomático.
EL FUTURO DE LA TREGUA, INCIERTO
La fragilidad del cese al fuego quedó en evidencia esta jornada. Israel continúa sus operaciones militares bajo el argumento de que Hezbolá representa una amenaza existencial para su seguridad. Irán, que según Netanyahu ya perdió su programa nuclear y gran parte de su capacidad balística, mantiene una postura desafiante y condiciona cada avance diplomático a la protección de sus aliados regionales.
EL domingo, las conversaciones en Islamabad continuarán con foco en la reapertura del estrecho de Ormuz y el estatus del programa nuclear iraní. El mundo observa con urgencia si la diplomacia podrá contener una guerra que ha devastado la región durante más de cuarenta días.
FUENTE: TN / CNN en Español / DW Español / France 24 Español / Infobae. 11 de abril de 2026.
