El Ejército israelí intensificó su ofensiva en el sur del Líbano atacando alrededor de 150 posiciones de Hezbolá en las últimas 48 horas, según informó el propio mando militar este sábado 6 de junio. Entre los objetivos alcanzados se cuentan depósitos de armas, cuarteles generales, lanzadores de misiles y cohetes del movimiento islamista pro-iraní.
Israel también renovó órdenes de evacuación para varias localidades del sur y el este del Líbano y extendió su ‘área de combate’ más allá del río Litani, avanzando hacia nuevas zonas estratégicas. El balance de víctimas libanesas desde el inicio de las operaciones el 2 de marzo supera los 3.200 muertos y más de 4.700 heridos.
En paralelo, el primer ministro Benjamin Netanyahu anunció la expansión del control militar israelí sobre la Franja de Gaza hasta el 70% del territorio. El mandatario confirmó que Israel pasó de controlar el 50% al 60% del territorio gazatí recientemente y que la nueva directiva impartida a las Fuerzas de Defensa establece alcanzar el 70%, mediante un avance coordinado por etapas.
Como parte de esta ofensiva en Gaza, un ataque aéreo israelí en Jan Yunis eliminó a Ihab Khrizim, identificado como el máximo responsable de la red de transferencia clandestina de fondos que abastecía a la cúpula de Hamás. Además, un ataque cerca de un centro humanitario en Gaza dejó al menos 31 muertos y unos 150 heridos, según informó la BBC, generando una nueva ola de condenas internacionales.
Varios países de América Latina y Europa emitieron condenas formales a Israel por la escalada de violencia en Gaza, mientras que la ONU advirtió sobre las críticas condiciones humanitarias en la Franja, donde el acceso de alimentos, agua y medicamentos sigue siendo extremadamente limitado desde el inicio de la guerra.

