Tres soldados del Ejército libánés, entre ellos un general de brigada y un capitán, murieron este sábado 6 de junio en un ataque aéreo israelí contra un vehículo militar en la carretera entre Khardali y Nabatieh, en el sur del Líbano. El incidente provocó una crisis diplomática en medio de los esfuerzos por sostener el alto el fuego entre Israel y el Líbano.
El Ejército israelí reconoció el ataque pero lo calificó de 'error', alegando que el vehículo se desplazaba de forma sospechosa en una zona de combate activa previamente evacuada donde, según sus fuerzas, había indicios de presencia de Hezbolá. Agregó que sus tropas no identificaron que se trataba de militares libaneses y que la investigación del incidente está en curso.
El presidente libánés Joseph Aoun acusó a Tel Aviv de actuar con impunidad, y el Ejército de Beirut denunció el ataque como 'violento e injustificado', exigiendo una explicación formal. El gobierno libánés advirtió que el episodio representa un serio obstáculo para los acuerdos de reducción de hostilidades mediados por Estados Unidos.
En total, nueve personas murieron en distintos ataques israelíes ese mismo día en el sur del Líbano, según reportes de Euronews. Israel también renovó órdenes de evacuación para varias localidades del sur y el este del país y llevó a cabo nuevos bombardeos en la región.
El conflicto en el Líbano se enmarca en la guerra más amplia que desde el 28 de febrero de 2026 enfrenta a Israel y Estados Unidos contra Irán y sus aliados regionales, incluido Hezbolá. Desde el inicio de las operaciones israelíes en territorio libánés, el balance acumulado supera los 3.200 muertos y más de 4.700 heridos, según cifras oficiales libanesas.

