Un intercambio de bombardeos nocturnos con misiles y drones dejó siete muertos y numerosos heridos en ciudades de ambos países. El episodio vuelve a exponer la vulnerabilidad de la defensa antiaérea ucraniana, limitada por la escasez de interceptores Patriot de fabricación estadounidense.
Del lado ucraniano, la respuesta rusa incluyó el lanzamiento de misiles sobre Kharkiv, la segunda ciudad del país. Un edificio residencial de gran altura del distrito Saltivskyi fue alcanzado y el saldo fue de dos muertos y trece heridos, según el jefe regional Oleh Syniehubov. El puerto de Odesa y sus alrededores recibieron decenas de misiles y drones, con ocho heridos adicionales, de acuerdo con el titular de la administración local, Oleh Kiper.
En territorio ruso, drones ucranianos causaron cinco muertos y más de veinte heridos, entre ellos un niño de cuatro años, en la región fronteriza de Bélgorod. Las autoridades regionales detallaron que los impactos alcanzaron 29 bloques de departamentos, cinco viviendas particulares, edificios administrativos y establecimientos comerciales. En Novorossiysk, ciudad que alberga una terminal clave para la exportación de combustible desde Kazajistán, restos de drones dañaron dos empresas y una casa, con una persona herida.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus ataques alcanzaron almacenes de drones en la región de Kharkiv y depósitos de combustible y material militar en Odesa, y afirmó haber derribado 153 drones ucranianos en un solo día, incluidos algunos sobre Crimea y los mares Negro y de Azov. Ucrania, por su parte, mantiene su ofensiva con drones de largo alcance contra infraestructura energética y objetivos económicos rusos.
En el plano diplomático, el presidente Volodimir Zelensky insistió en la urgencia de ampliar el suministro de sistemas Patriot, el único recurso capaz de interceptar misiles balísticos. Durante una visita a Belgrado, donde se reunió con el presidente serbio Aleksandar Vucic, recordó que su país recibe actualmente un tercio menos de misiles que el año anterior. Nos suministrarán misiles cada mes, sí, tenemos acuerdos, planteó, para luego advertir que esa cantidad no alcanza.
Zelensky también reclama poder fabricar munición para los Patriot en territorio ucraniano y obtener autorización para utilizar el sistema satelital Starlink en operaciones destinadas a guiar ataques contra lanzadores rusos. Ante el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, atribuyó la caída en las entregas a la guerra en Irán y no a cuestiones presupuestarias. La escalada llega en la antesala del invierno, temporada en la que Kiev prevé que Moscú intensifique su ofensiva contra la infraestructura energética.
Fuente: Infobae

