<p>El presidente estadounidense Donald Trump ha reactivado una estrategia de política exterior que algunos analistas comparan con las intervenciones históricas de Washington en América Latina. La llamada "Doctrina Donroe" -un juego de palabras entre su apellido y la histórica Doctrina Monroe- marca un retorno a las políticas de esferas de influencia que caracterizaron la Guerra Fría.</p>
<h3>Un Paralelismo con el Pasado</h3>
<p>Expertos en relaciones internacionales han trazado paralelismos entre las actuales políticas de Trump y el golpe de Estado orquestado por la CIA en Guatemala en 1954. En aquella ocasión, la United Fruit Company convenció al entonces presidente Dwight D. Eisenhower para derrocar al presidente guatemalteco Jacobo Arbenz, quien había sido elegido democráticamente.</p>
<p>Grace Livingstone, experta de la Universidad de Cambridge, señala que la compañía frutícola utilizó el temor a la influencia soviética para justificar la intervención, aunque el objetivo real era proteger sus intereses económicos frente a las reformas agrarias propuestas por Arbenz.</p>
<h3>Venezuela, Groenlandia e Irán en el Punto de Mira</h3>
<p>Las actuales políticas de Trump se enfocan en tres áreas estratégicas: Venezuela, Groenlandia e Irán. En Venezuela, la captura del presidente Nicolás Maduro representa el ejemplo más contundente de esta doctrina en acción. El operativo inclusión bombardeos sobre Caracas y culminó con Maduro siendo trasladado esposado a Nueva York.</p>
<p>Respecto a Groenlandia, Trump ha realizado amenazas directas a Dinamarca a través de redes sociales, incluyendo planos de anexión territorial e imposición de sanciones económicas ante cualquier resistencia. El territorio danés posee recursos estratégicos que Washington considera vitales antes de que China pueda acceder a ellos.</p>
<p>En el caso de Irán, la presión psicológica se ha intensificado con amenazas de acciones militares contundentes. Trump publicó en redes sociales que "un ejército enorme se dirige a Irán", agregando que está "listo, dispuesto y es capaz de cumplir rápidamente su misión, con rapidez y violencia, si es necesario".</p>
<h3>Las Tácticas se Repiten</h3>
<p>El periodista Jon Lee Anderson, de la revista New Yorker, observa que Trump ha reinstalado "todas las justificaciones doctrinales de la intervención de EE.UU. en el hemisferio que hemos conocido desde siempre". Stewart Patrick, director del programa de Orden Global de la Fundación Carnegie, explica que esta "lógica de esferas" es central al enfoque de Trump sobre el orden mundial.</p>
<p>La meta declarada de la estrategia de seguridad nacional estadounidense es "proteger el comercio, el territorio y los recursos que son el corazón de nuestra seguridad nacional". En Venezuela e Irán, estos intereses están vinculados al petróleo y el temor de que China los controle primero.</p>
<h3>Advertencias sobre las Consecuencias</h3>
<p>Los analistas advierten que las intervenciones pasadas en América Latina dejaron consecuencias devastadoras a largo plazo. Después del golpe en Guatemala, siguieron décadas de violencia y inestabilidad, durante las cuales gobiernos autoritarios y luego carteles de la droga explotaron el vacío de poder.</p>
<p>Livingstone sostiene que "Guatemala demuestra que EE.UU. estaba dispuesta a derrocar a un gobierno elegido democráticamente" y que desde la proclamación de la Doctrina Monroe, "Estados Unidos ha intervenido en América Latina más de 80 veces". Concluye afirmando que "Trump está reafirmando la doctrina en su forma más descartada".</p>
<p>Esta nueva etapa de intervencionismo estadounidense plantea interrogantes sobre la estabilidad regional y el respeto a la soberanía de las naciones, recordando que las políticas de dominación hemisférica históricamente han generado más problemas que soluciones para los intereses estadounidenses a largo plazo.</p>
<p><strong>Fuente: BBC News Mundo</strong></p>

