Se alcanzó la cifra mínima de países que adhieren a uno de la OMC contra el uso de subsidios y a otro de la ONU sobre biodiversidad. Un informe mostró la acción depredadora del país asiático sobre la especie clave del Mar Argentino.
Por un lado, entró en vigor el Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio (OMC), contra los subsidios que reciben las flotas de los gobiernos de sus países de origen, en general para operar “en aguas distantes”.
Ese tipo de ayuda sostiene la pesca de algunos países, en particular China, que subsidian combustibles y otros recursos y sostienen grandes flotas (cerca de 3.000 buques en el caso del gigante asiático), muchos de los cuales pueden pasar largos períodos sin volver al puerto de origen, ayudados por naves “nodriza” que les proveen combustible y pertrechos y reciben su carga de pesca.
Lo más importante del acuerdo es que no solo limita las ayudas a flotas ilegales, sino también a las que pescan en zonas no reguladas, como la llamada “Milla 201” al borde del Mar Argentino.
Sergio Almada, coordinador del Equipo Interdisciplinario para el Control de los Espacios Marítimos y sus Recursos (EICEMAR) de la Prefectura Argentina señaló que el acuerdo de la OMC es clave en ese sentido. “Sin subsidios, la presencia y operación de las flotas de pesca a miles de millas náuticas de sus puertos o pesquerías de origen, aun con buenas capturas, sería económicamente inviable, al menos en el número actual”, dijo Almada a Revista Puerto, una publicación especializada.
En tanto, Otto Wöhler, director de investigación del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), destacó que el acuerdo es una gran oportunidad para la Argentina, pues no solo apunta la pesca no declarada ni reglamentada, como ocurre al borde exterior (y a menudo también interior) del Mar Argentino, sino que también limita los subsidios a quienes pescan “recursos sobreexplotados”. La Argentina deberá demostrar que ciertas especies están sobreexplotadas, para cesar (o al menos limitar) los subsidios a flotas internacionales que las capturan sin ningún tipo de regulación.

