Pamela Silva sufrió la muerte de su mamá cuando tenía 14 años. Desde ese momento, tuvo que dormir en las calles de Resistencia, Chaco. Sin embargo, nunca se detuvo. Empezó con los viajes a comprar prendas a La Salada hasta que pudo poner su primer local.
La semana pasada se volvió viral. Unas 10.000 personas intentaron comprar sus productos a precios hasta cinco veces menor que los que se venden en un shopping
Nada fue fácil en la vida de Pamela Silva. Esta joven chaqueña de 26 años se acaba de convertir en furor por vender ropa muy barata en sus locales repartidos en tres provincias de Argentina. La semana pasada llegó a Córdoba y hubo 17 cuadras de cola para comprar jeans desde menos de 6.000 pesos y camisas a 7.000. La jornada se descontroló y la Municipalidad de la ciudad decidió inhabilitar el negocio por algunas faltas menores.
En las imágenes se ven miles de personas que esperaron horas para poder comprar una prenda a precio accesible. Además, Silva para las inauguraciones prepara “precios locos” de productos discontinuados de sus otras sucursales que ya funcionan en Misiones, Corrientes y en su Chaco natal. Así había prendas que se podían comprar por 300 0 500 pesos.
Detrás de este furor, está la historia de Pamela una chica que en muy poco tiempo pudo cumplir su sueño de tener sus propios locales de ropa, como lo imaginaba cuando era vendedora ambulante en el centro de Resistencia junto a su mamá. “En el 2009 éramos manteras y con la construcción de la peatonal de la cuidad nos sacan del lugar –explica Silva en diálogo con Infobae-. Nos quedamos sin el sustento de un día para el otro”.

