La enfermera Brenda Agüero, única acusada por los presuntos crímenes, espera la resolución en una celda de los tribunales provinciales. Hay expresiones en contra y a favor de ella en la entrada al edificio. Cómo se vivió el debate en la sala de audiencias.
(Enviado especial a Córdoba) - Un jurado compuesto por ocho ciudadanos y dos jueces estuvo 10 horas y media deliberando este miércoles el veredicto del juicio por la muerte de cinco recién nacidos y el intento de homicidio de otros ocho que estuvieron al borde de la muerte en el Hospital Neonatal de Córdoba.
Debatieron si la enfermera Brenda Agüero es o no culpable por los presuntos crímenes, además de la responsabilidad de los médicos, directivos y funcionarios públicos que están imputados.
La audiencia había comenzado minutos después de las 9, con las “últimas palabras” la ex vicedirectora del hospital, Claudia Ringelheim. Declaró apenas unos segundos, en los que definió como “antinatural” la muerte de un bebé, lamentó los hechos y reiteró su inocencia.
Luego, la presidenta de la Cámara en lo Criminal y Correccional de 7ª Nominación, Patricia Soria, declaró concluido el debate. Así, el jurado pasó a deliberar.
Como se esperaba, la discusión llevó varias horas, más de 10, y el resultado del juicio se conocerá esta noche. Además, fuentes judiciales estimaron, ante la consulta de Infobae, que el veredicto tendrá una extensión de al menos 20 páginas.
Votarán por “culpable o inocente” al igual que los jueces vocales de la Cámara, José Daniel Cesano y Laura Huberman. En caso de igualdad en los votos, desempatará la presidenta del tribunal, quien además fundamentará la conclusión del jurado popular si éste llega a una decisión diferente a la de alguno de los magistrados.
Brenda Agüero espera la decisión en una celda de la alcaidía de los tribunales cordobeses. Entre el público está su familia, que más temprano colgó carteles en el ingreso al Polo Judicial: “Brenda es un chivo expiatorio” y “Arruinaron la vida de una inocente”, dicen algunas de las pancartas.
Las familias de los bebés fallecidos y sus allegados también se manifestaron antes de empezar la audiencia para remarcar una vez más su pedido de justicia. Aunque ambas expresiones ocurrieron exactamente en el mismo lugar, no hubo incidentes. Madres y padres llevaron una bandera, globos y decenas de fotos de los recién nacidos. Muchos entraron llorando al edificio.
Al ingresar a la sala de audiencias, la acusada se mostró tranquila. Vestía una remera celeste y estaba esposada, al igual que durante todo el proceso.
La enfermera utilizó sus últimas palabras el pasado martes, y reiteró que no es una asesina serial. Además, deslizó que las declaraciones de las madres de las víctimas estuvieron “guionadas”, y la vez dijo reconocer “su dolor” y su búsqueda de justicia.
De ser declarada culpable, la única condena posible para la enfermera es la prisión perpetua. Está acusada de cinco casos de homicidio calificado por procedimiento insidioso, y otros ocho por el mismo delito, en grado de tentativa. Se encuentra detenida en la cárcel de Bouwer desde el 19 de agosto de 2022.
Agüero es la única persona que estuvo en contacto con los 13 bebés. Las muertes y descompensaciones repentinas sucedieron entre el 18 de marzo y el 7 de junio de 2022, aunque la trágica cadena de hechos se denunció recién un mes más tarde.
A lo largo del juicio, la fiscalía presentó una serie de pruebas que descartan escenarios de mala praxis o accidentes, por lo que determinaron que los casos solo pueden explicarse por una mano asesina.

