Argentina podría exportar 27 millones de metros cúbicos de gas desde finales de 2028. La inversión inicial es de USD 7.000 millones en un horizonte de 20 años y contará con los beneficios del régimen de incentivos del Gobierno.
La compañía Southern Energy, integrada por Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, confirmó la incorporación de un segundo buque flotante de licuefacción para el desarrollo del plan “Argentina LNG”. La nueva planta flotante operará en el Golfo San Matías, provincia de Río Negro, y se sumará al primer barco anunciado, el “Hilli Episeyo”, como parte de un esquema que apunta a convertir al país en un proveedor relevante en el mercado mundial de gas natural licuado (GNL) a partir del desarrollo de Vaca Muerta.
El Gobierno además aprobó el ingreso de la primera fase del proyecto a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con una promesa de inversión de USD 7.000 millones en los próximos 20 años. El ministro de Economía, Luis Caputo, dio la noticia a través de un posteo en su cuenta oficial de X.
Con esta incorporación, la capacidad conjunta de los dos buques confirmados alcanzará los 6 millones de toneladas anuales de GNL, lo que equivale a aproximadamente 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural. Para asegurar el abastecimiento, Southern Energy planificó la construcción de un gasoducto dedicado que conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías. Ambos barcos estarán destinados a exportaciones durante todo el año, lo que implica un paso clave para el posicionamiento del país como proveedor global de este tipo de combustible.
El proyecto forma parte de un plan por etapas que aspira a movilizar a la industria energética argentina a gran escala. En esta primera fase, Southern Energy avanzó con la decisión final de inversión (FID) para la instalación del “Hilli Episeyo”, lo que implicará una inversión de aproximadamente USD 7.000 millones en un horizonte de 20 años. Estos fondos cubrirán todas las instancias de la cadena de valor del GNL y permitirán escalar otras inversiones complementarias en la Cuenca Neuquina.
El consorcio además obtuvo la autorización de la Secretaría de Energía de la Nación para exportar GNL libremente durante 30 años, un hito normativo que brinda seguridad jurídica al proyecto. Además, el gobierno de Río Negro aprobó el Estudio de Impacto Ambiental, lo cual habilita el desarrollo de la infraestructura en la zona costera.
Con la llegada del segundo barco, se consolidó la composición accionaria de Southern Energy: PAE controla el 30%, YPF el 25%, Pampa Energía el 20%, Harbour Energy el 15%, y Golar LNG el 10%. El diseño del proyecto contempla un esquema de participación amplio y gradual que podría incorporar a otros actores del sector energético nacional en las próximas fases.
El nuevo esquema productivo impulsará exportaciones que no estaban presentes hasta el momento en la matriz comercial del país. Las terminales flotantes también generarán empleo, desarrollo de proveedores locales, e introducirán nuevos procesos productivos y tecnológicos, al tiempo que permitirán acceder a mercados internacionales aún no explorados por la Argentina en esta área.

