El Gobierno de la provincia de Corrientes se apresta a definir, en el transcurso de esta semana, los porcentajes de aumento salarial que recibirán los trabajadores estatales y docentes para el año 2026. La negociación, que se desarrolla en un clima de tensión entre los gremios y las autoridades provinciales, será determinante para destrabar el conflicto que afectó el inicio del ciclo lectivo.
Los primeros números del aumento
Según trascendió en medios locales como El Litoral de Corrientes, el Gobierno provincial habría elaborado una propuesta de recomposición salarial en torno al 30% para el primer semestre del año. Sin embargo, los gremios docentes y estatales consideran insuficiente dicha oferta y exigen un incremento de al menos el 50% en el salario básico, argumentando la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante 2025 y el impacto de la inflación en los ingresos de los trabajadores públicos.
En años anteriores, Corrientes aplicó su política salarial mediante aumentos escalonados, con ajustes en los meses de marzo, julio y en algunos casos a fin de año, en función de la evolución del índice de precios. Para 2026, se espera que el esquema se mantenga similar, aunque los sindicatos presionan por un acuerdo más robusto que compense la caída real del salario.
La mesa de negociación
Las reuniones paritarias se realizan en el Ministerio de Hacienda y Finanzas de la provincia, con la participación de representantes del Poder Ejecutivo provincial y los principales gremios docentes, entre ellos AMET, ADDC y SUTECO. El ministro de Hacienda, Marcelo Rivas Piasentini, encabeza la delegación oficial y ha manifestado la voluntad del Gobierno de alcanzar un acuerdo que sea sostenible para las finanzas provinciales sin desatender las necesidades del sector.
Los gremios, por su parte, han señalado que además del porcentaje de aumento, exigen mejoras en el funcionamiento de la obra social docente IOSCOR, que atraviesa dificultades en la cobertura de prestaciones médicas y farmacológicas. La situación de IOSCOR es uno de los puntos más sensibles del conflicto, ya que afecta directamente la calidad de vida de miles de trabajadores y sus familias.
Impacto en el inicio de clases
El conflicto salarial fue uno de los principales factores que condicionó el inicio del ciclo lectivo 2026 en Corrientes. Durante los primeros días de marzo, los sindicatos docentes adhirieron al paro nacional convocado por CTERA, lo que generó que una gran cantidad de establecimientos educativos no iniciaran actividades con normalidad. El Gobierno provincial, en tanto, sostuvo que las escuelas estaban en condiciones de recibir a los alumnos y que el conflicto era de índole salarial y no vinculado a la infraestructura edilicia.
La continuidad de las medidas de fuerza estará supeditada a los resultados de las negociaciones de esta semana. Si el Ejecutivo provincial logra presentar una propuesta que los gremios consideren aceptable, se espera que el paro sea levantado y las clases se retomen con normalidad en todos los niveles educativos.
Perspectivas para los estatales
Más allá del sector docente, el aumento salarial también involucra a la totalidad de los empleados de la administración pública provincial. Corrientes cuenta con decenas de miles de agentes estatales cuyo salario es fijado mediante decreto provincial, por lo que la definición de esta semana tendrá un impacto económico significativo tanto en las finanzas del Estado como en el consumo interno de la provincia.
Economistas locales consultados por medios provinciales señalan que un aumento salarial superior al 30% podría generar presiones sobre el presupuesto provincial, especialmente en un contexto de menor transferencia de fondos nacionales. Sin embargo, coinciden en que contener el conflicto social es prioritario para garantizar la estabilidad institucional y la continuidad del sistema educativo.
Fuentes: El Litoral Corrientes / Corrientes en el Aire / Diario El Libertador / Instagram oficial Corrientes Noticias

