La provincia de Corrientes vive uno de los conflictos docentes más intensos de los últimos años. Durante la semana del 24 al 28 de marzo de 2026, miles de trabajadores de la educación tomaron las calles en la capital provincial y en distintas localidades del interior, rechazando el aumento salarial del 6% otorgado unilateralmente por el Gobierno provincial del gobernador Juan Pablo Valdés y exigiendo la apertura de paritarias reales.
La movilización del miércoles 25 de marzo fue considerada la más masiva de las jornadas recientes. Convocados por los gremios SUTECO, ACDP y AMET, junto al nutrido sector de Docentes Autoconvocados, miles de manifestantes colmaron la plaza 25 de Mayo de la ciudad capital. La consigna fue unánime: "No al 6%".
Los oradores de la jornada recordaron episodios históricos de crisis provincial como advertencia directa al gobernador. Desde el escenario improvisado frente a la Casa de Gobierno, se escuchó: "Venimos a decirle a Juan Pablo Valdés que marque un freno; que le pregunte a su vicegobernador Pedro Braillard Poccard qué pasó en 1999 cuando nos enfrentaron". La referencia a la crisis del '99 fue leída como una señal de que el malestar social puede escalar si el Ejecutivo provincial no ofrece respuestas concretas.
El conflicto tiene su origen en la liquidación de los sueldos de marzo, cuando el Gobierno provincial aplicó un incremento del 6% al salario básico docente, lo que representó apenas unos 12.000 pesos de aumento. Los seis sindicatos del sector rechazaron de manera unánime la propuesta, calificándola de "muy insuficiente" frente a la inflación acumulada y el incremento del costo de vida.
Pero la situación se agravó aún más cuando, al liquidar los salarios, se detectaron descuentos de entre 400.000 y 800.000 pesos a docentes que habían adherido al paro del 2 de marzo —con el que se inició el ciclo lectivo—, y en algunos casos incluso a quienes no habían faltado. Este hecho generó una indignación masiva que desbordó el reclamo gremial hacia una protesta ciudadana más amplia.
Desde el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes (SUTECO), el secretario general Fernando Ramírez señaló que la demanda apunta a un salario inicial que supere el índice de pobreza, actualmente estimado en 1.300.000 pesos, y que ningún docente sea pobre en la provincia. Por su parte, la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) y la Asociación Correntina de Docentes Provinciales (ACDP) también mantuvieron medidas de fuerza activas durante toda la semana.
Las protestas no se limitaron a la capital. Localidades como Goya, Virasoro, Santa Lucía, La Cruz y decenas de municipios del interior se sumaron a concentraciones y marchas. En el interior provincial, el acatamiento a los paros llegó al 100% en varios distritos.
El sábado 28 de marzo, una nueva movilización volvió a reunir a docentes autoconvocados en la intersección de Av. 3 de Abril y calle Córdoba, frente a Aguas de Corrientes, demostrando que la presión sobre el Ejecutivo no cede pese a los anuncios parciales realizados durante la semana.
Los gremios adelantaron que, para los días jueves y viernes de esa misma semana, estaban convocadas nuevas concentraciones en todas las plazas de la provincia a partir de las 18 horas, consolidando una agenda de movilización sostenida que no parece estar dispuesta a dar tregua hasta obtener una respuesta salarial genuina.
Fuentes: El Litoral, Perfil NEA, Agencia Paco Urondo, Norte Corrientes.

