El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó que Ottawa y Washington alcanzaron avances importantes en sus negociaciones comerciales, luego de que Donald Trump aplazara tres días la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50% sobre productos canadienses.
"Aún queda un trabajo importante por hacer", advirtió Carney en un comunicado, en el que evitó dar por cerrado el acuerdo. El primer ministro confirmó que Estados Unidos aceptó retrasar hasta el 21 de agosto la aplicación de los gravámenes, que debían regir desde este miércoles y que habrían afectado importaciones canadienses por unos 20.000 millones de dólares.
Trump anunció la pausa a través de Truth Social, menos de dos horas antes del plazo previsto, y aseguró que ambos países "tienen un acuerdo" sujeto a la finalización de los documentos. Uno de los principales puntos de fricción es el sector automotor: Washington planteó reducir del 25% al 15% el arancel sobre los vehículos canadienses, mientras Ottawa busca una rebaja mayor y exenciones para el contenido producido en Norteamérica.
La disputa se da mientras Estados Unidos, Canadá y México negocian la revisión del T-MEC. Canadá mantiene una fuerte dependencia del mercado estadounidense: cerca del 72% de sus exportaciones tuvieron ese destino el año pasado, con un intercambio bilateral de unos 880.000 millones de dólares en bienes y servicios.
Fuente: Infobae

