Los incendios que arrasaron más de 2.000 hectáreas del bosque de Fontainebleau, a 60 kilómetros de París, abrieron un proceso de recuperación que podría extenderse hasta tres décadas en uno de los espacios naturales más visitados de Francia.
Dos focos simultáneos obligaron a evacuar por precaución a unas 1.000 personas, entre residentes y campistas, y movilizaron a cientos de bomberos con apoyo aéreo. Para combatir el fuego se desplegaron aviones Canadair que cargaron agua directamente del Sena, la primera vez que estos aparatos se utilizaron en la región del Gran París. Las autoridades detuvieron a dos personas sospechosas de haber provocado el incendio, en un contexto de ola de calor excepcional.
El siniestro afectó parte de un macizo forestal de 25.000 hectáreas de biodiversidad excepcional, con 6.600 especies animales y 5.800 vegetales. El cercano castillo de Fontainebleau, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco y considerado cuna del Renacimiento francés, se salvó de las llamas. El bosque recibe hasta 15 millones de visitantes al año para actividades como senderismo, ciclismo y escalada.
Stefan Doerr, director del Centro de Investigación de Incendios Forestales de la Universidad de Swansea, estimó que la recuperación podría demorar hasta 30 años. Los especialistas vinculan la creciente vulnerabilidad de estas áreas al cambio climático: en Francia, las superficies afectadas por el fuego ya superan las 32.000 hectáreas en 2026, por encima de toda la temporada anterior.
Fuente: Infobae

