Irán vive un momento histórico tras la muerte del Ayatolá Alí Jamenei, su líder supremo durante más de tres décadas, quien fue asesinado durante la primera oleada de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra el país persa. En su lugar, fue designado su hijo, Mojtaba Jamenei, de 56 años, como nuevo líder supremo de la República Islámica.
Mojtaba Jamenei, quien hasta ahora había mantenido un perfil bajo, es esperado por analistas internacionales como continuador de la política de línea dura que caracterizó a su padre. La noticia provocó un fuerte impacto en los mercados internacionales, con el precio del petróleo superando los 100 dólares por barril por primera vez en cuatro años, ante el temor por la inestabilidad de los suministros energéticos regionales.
La guerra en Medio Oriente entra así en su noveno día con una nueva dimensión política: Irán debe reorganizar su liderazgo en pleno conflicto. La comunidad internacional sigue de cerca los pasos del nuevo líder supremo, mientras continuan los bombardeos y las negociaciones diplomáticas entre las potencias involucradas.

