El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, reafirmó de manera categórica que su país no cederá ningún territorio a Rusia, rechazando las presiones de la administración Trump que busca cerrar un acuerdo de paz antes de fin de año. La postura firme de Zelensky marca un punto de quietud en las negociaciones internacionales sobre el conflicto ucraniano, tras más de tres años de guerra.
Durante una reunión con líderes europeos en Londres el pasado lunes, Zelensky advirtió que cualquier cesión territorial "pondría en riesgo la soberanía del país y la seguridad futura de Europa". El mandatario ucraniano señaló que Ucrania está preparando una nueva versión revisada de su plan de paz, que será presentada a la Casa Blanca en los próximos días. Según fuentes diplomáticas, la propuesta reduciría el documento original de 28 a 20 puntos, manteniendo intactas todas las posiciones "pro-ucranianas". Zelensky insistió en que cualquier modificación de las fronteras ucranianas deberá someterse a un referéndum nacional, reiterando que "ceder territorio sería traicionar a los soldados y a los ciudadanos que resisten desde 2022".
La nueva propuesta de paz rechaza explícitamente las exigencias incluidas en un borrador anterior, filtrado hace pocas semanas, que contemplaba la cesión de la región del Donbás y el compromiso de Ucrania de no unirse a la OTAN. Mientras tanto, en el frente militar, el jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Gerásimov, aseguró que las fuerzas del Kremlin avanzan hacia Myrnohrad, mientras Ucrania denuncia constantemente ataques con drones y misiles contra infraestructuras eléctricas en el norte y el oeste del país. Zelensky también ha confirmado que Ucrania podría celebrar elecciones en los próximos 60 a 90 días si sus aliados garantizan la seguridad para la votación, un paso más hacia la normalización democrática en medio del conflicto armado.