La política empieza a colaborar con Milei. El rechazo de la Corte al planteo de La Rioja contra el DNU 70 revirtió el mal humor. Ahora todos miran a los legisladores, incluido el FMI.
El riesgo país cerró la semana apenas algunos puntos por encima de los mínimos de hace 15 días, cuando se ubicaba en los 1.215 puntos básicos (12,2 puntos porcentuales por arriba del rendimiento de los bonos del Tesoro americano) y, a partir de ahora, el mercado se prepara para experimentar en las próximas semanas una probable nueva ola de euforia.
En principio, está previsto que el ministro de Economía, Luis Caputo, anuncie el lunes el resultado de las finanzas públicas el cual, según anticiparon fuentes oficiales, permitirá al Gobierno ufanarse de haber recuperado los superávits gemelos (fiscal y externo) perdidos por más de una década.
Sin embargo, si bien sostener los buenos datos fiscales es imprescindible para mantener a los inversores de buen humor, se trata de una variable que empieza a darse por descontada.
“El Presidente dio muestras de creer férreamente en el déficit fiscal cero como nunca se vio. A los ponchazos, es cierto, licuando y con un recorte de metodología dudas, a lo que por ahora se hace la vista gorda porque, otra vez, nunca habíamos visto antes esa convicción en el equilibrio de las cuentas”, opinó Federico MacDougall, economista socio de Deloitte, quien advirtió: “Ahora estamos esperando las cuestiones de fondo, las reformas, las leyes, todo eso que efectivamente va a hacer que sea sostenible el ajuste”, agregó.

