Miles de trabajadores se movilizaron este jueves 18 de diciembre hacia Plaza de Mayo para rechazar categóricamente el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei. La Confederación General del Trabajo (CGT) lideró una de las concentraciones más numerosas de los últimos meses, marcando un punto de inflexión en la lucha sindical.
La movilización fue convocada por la CGT en respuesta al avance del proyecto de reforma laboral en la Cámara de Senadores. El acto central se realizó frente a la Casa Rosada a partir de las 15 horas, aunque desde las 13 horas, organizaciones como ATE ya se encontraban concentradas en Diagonal Norte y San Martín para dirigirse hacia el epicentro de la protesta.
Los manifestantes, con pancartas y banderas, expresaron su rechazo a los cambios que, según sus argumentos, significan un grave retroceso en materia de derechos laborales. La consigna "No podemos entregar nuestros derechos" resonó en las calles del centro porteño durante toda la tarde.
El nuevo triunvirato de la central obrera encabezó el acto en Plaza de Mayo, donde se reiteró el rechazo frontal al proyecto de reforma laboral. Desde la organización, se advirtió sobre la posibilidad de convocar a un paro nacional, escalando así el plan de lucha en respuesta a las políticas del Gobierno.
La tensión entre el Gobierno y el movimiento obrero se incrementó considerablemente en el contexto de esta jornada. Mientras los trabajadores se movilizaban, el Gobierno desplegó un importante operativo de seguridad con más de 1.500 efectivos, aplicando protocolos de control en puntos estratégicos de la ciudad.
Los cortes de calles y desvíos de tránsito afectarán el flujo normal en el microcentro porteño, impactando principalmente en avenidas clave de la capital. Pese a esto, la concentración de manifestantes continuó creciendo a lo largo de la tarde, con participantes de diferentes sectores sindicales y organizaciones sociales.
La medida nacional incluye acciones en todo el país, con concentraciones frente a las casas de Gobierno provinciales, reforzando el alcance federal de la jornada de protesta. Desde Santa Fe hasta Córdoba, Buenos Aires y otras provincias, se registraron movilizaciones simultáneas en rechazo al proyecto.
Esta marcha representa un momento decisivo en la arena política y laboral argentina, evidenciando la resistencia del movimiento sindical frente a las políticas de austeridad y reforma laboral del actual Gobierno. La CGT se prepara para mantener la presión a través de nuevas acciones en los próximos días.

