La sanción fue de 4 millones de pesos y se aplicó tras detectar irregularidades en la documentación de la hacienda durante un operativo de control realizado por la Policía Rural.

Un procedimiento llevado adelante por efectivos de la Policía Rural de Santo Tomé culminó con la aplicación de una multa de 4 millones de pesos luego de que se detectaran irregularidades en la documentación de un cargamento de aproximadamente 60 animales vacunos que era transportado por rutas de la zona.
El operativo se desarrolló en la intersección de la Ruta Nacional Nº 14 y la Ruta Provincial Nº 40, donde los uniformados detuvieron la marcha de un camión para realizar una inspección de rutina. Durante el control, solicitaron al conductor la documentación obligatoria para acreditar la procedencia y el traslado de la hacienda, constatando que no contaba con los papeles necesarios para justificar la carga transportada.
Detectaron irregularidades en la guía presentada
Como parte del procedimiento, los animales fueron trasladados preventivamente a la dependencia policial correspondiente. Horas más tarde, el propietario de la hacienda se presentó con una guía destinada a respaldar el movimiento del ganado.
Sin embargo, tras analizar la documentación, las autoridades comprobaron que la misma no estaba debidamente completada ni visada, además de presentar otras faltas administrativas consideradas indispensables para autorizar el transporte legal de los animales.
Ante esta situación, se dispuso una sanción económica de $4.000.000, cifra que representa aproximadamente el 10% del valor estimado de la carga, de acuerdo con los datos surgidos del procedimiento.
La importancia de la documentación en regla
El caso vuelve a poner de manifiesto la relevancia de cumplir con todas las exigencias legales vinculadas al traslado de hacienda, una actividad que requiere documentación específica para garantizar la trazabilidad, procedencia y circulación de los animales.
Desde el ámbito ganadero recuerdan que la ausencia de guías válidas o de la documentación obligatoria puede derivar en importantes sanciones económicas, además de generar inconvenientes administrativos y legales para los responsables del transporte.
Las autoridades señalaron que este tipo de controles busca reforzar la fiscalización del movimiento de ganado y prevenir irregularidades que puedan afectar la transparencia de la actividad productiva en la región.


