Se trata de Ignacio Cingolani, un funcionario que ya había ocupado posiciones en el sector en el pasado y que fue subsecretario de Transporte de Axel Kicillof. Había sido designado en Infraestructura, el ministerio que disolvió Milei. El área pasará a ser una subsecretaría de la Secretaría de Innovación que está a cargo de Alejandro Cosentino
El Gobierno desplazó a Ignacio Cingolani del área de Comunicación y Conectividad. El funcionario prácticamente no llegó a iniciar su tarea. Había llegado como uno de los técnicos adoptados por el Gabinete de Javier Milei, a pesar de su pasado como colaborador de Axel Kicillof, pero su función había quedado en una especie de limbo sin funciones claras ni una cadena de comando establecida.
Se trata de un sector estratégico que dicta las normas y políticas para la industria de la telecomunicaciones, que incluye los negocios de telefonía, fija y móvil, Internet y televisión por cable. Esos tres rubros fueron impactados días atrás por la desregulación del sector, cuando el Gobierno derogó un decreto de Alberto Fernández de 2020, que declaró a los mencionados servicios públicos y estableció un control en los precios mensuales de los mismos.
El movimiento forma parte de una nueva reestructuración del Gabinete Nacional, sobre todo del área de la jefatura de Gabinete a cargo de Nicolás Posse, que quedó plasmada en el Boletín Oficial de hoy. Comunicación y Conectividad dependía de Infraestructura –el disuelto ministerio que comandó Guillermo Ferraro, también desplazado por Milei– y, como tal, había sobrevivido al traslado de más y más competencias de esa cartera hacia Economía, el ministerio a cargo de Luis Caputo.
Abogado de profesión, Cingolani fue subsecretario legal en el área de Transporte bonaerense durante el primer mandato de Kicillof como gobernador de la provincia y anteriormente había ocupado cargos en la Cámara de Diputados y el Senado bonaerense, en el Afsca y el Comfer.
Según versiones del sector, el ahora ex funcionario había comenzado a tener contactos con empresas de la industria –donde se destacan los gigantes de las comunicaciones móviles Telefónica, Telecom y Claro–, algo que había generado algunos roces con Cosentino y no había caído nada bien en el despacho de Posse.
Fuentes oficiales desmienten tal tensión y aseguraron a este medio que el funcionario quedó fuera de la estructura por una esperada organización del área luego de la salida de Ferraro y el reordenamiento en la jefatura de Gabinete. Se espera que la nueva subsecretaría sea la encargada de fijar la normas del sector y que el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) sea el regulador. Ambas quedarán bajo la órbita de Cosentino.
Decreto desregulador
Lo había adelantó Infobae a fines de marzo y se confirmó el 9 de abril: como parte de su estrategia desreguladora, el Gobierno de Javier Milei anuló un decreto de 2020 con el que Alberto Fernández buscó controlar los precios de los principales servicios de la industria de las telecomunicaciones local, un sector estratégico con rubros como tevé por cable, telefonía (fija y móvil) e Internet.